
Estoy cansada de la gente que hace daño,
que murmura del otro cuando ese otro no está.
Cansada del que se queja sin razón,
del que habla sin parar.
Cansada de aprender,
de las malditas circunstancias,
del bien del que hace mal,
del que se priva de vivir por proteger lo que no existe, lo que no está.
Cansada del silencio,
de la soledad deseada,
de la falta de amor.
Cansada de la envidia del prójimo,
de la injusticia,
de la insensatez,
de la impotencia,
de los golpes de las circunstancias.
Cansada del asombro,
del blanco y negro,
de los intentos fallidos en encontrar la felicidad al final del arcoiris.
Cansada de ser diferente,
de la vida mediocre,
de los limites,
de la verdad tuya y la mía,
de los círculos que nunca cierran.
Cansada del cansancio,
del alma,
de vivir...
de vivir rodeada de esperanzas que se esfuman,
del dolor que no duele, pero que está.
Cansada mi alma...cansada mi voz.
Sencillamente cansada.
Miss Toria
2 comentarios:
no te imaginas cómo te entiendo amiga...pues también estoy cansada al igual que tú. Dios! cuantas cosas reales, cuantas afirmaciones y realidades juntas...deberíamos de enmarcar estas palabras para ver si es que algún día podremos decir que ya no tienen sentido y darnos el lujo de hacerlas desaparecer...cuándo! cuándo llegará ese día?
uff...
muy buen post.
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